Especialidades

Trastornos de la conducta alimentaria

¿Qué es un TCA?

Un trastorno de la conducta alimentaria, a primera vista, está relacionado con alteraciones comportamentales y cognitivas vinculadas al acto de comer, a la imagen corporal y al desarrollo de la identidad. Sin embargo, si nos fijamos más en detalle, encontramos problemas psicológicos que han ido apareciendo a lo largo de la vida y transformando en ansiedad y preocupación excesivas relacionadas con el peso y el aspecto físico; es decir, que esté trastorno grave se ha ido construyendo poco a poco y con el paso del tiempo hasta afectar no sólo a la persona que lo desarrolla y padece, sino también a las personas de su entorno más cercana. En la esfera de este trastorno se aprecia la siguiente tipología, pudiendo manifestarse tanto en solitario como combinadas:

Una mujer, con la cabeza entre las manos y aspecto disgustado, sostenía una manzana en un plato frente a ella.

Anorexia nerviosa

Una persona arrodillada junto a una pared intenta alcanzar un pequeño derrame en el suelo de una habitación sencilla.

Bulimia nerviosa

Persona comiendo una porción de pizza mientras sostiene una caja de pizza.

Transtorno de atracones

Una persona de pie junto a un espejo de cuerpo entero muestra el reflejo de una figura corporal de mayor tamaño.

Dificultades con la imagen corporal

¿Por qué Ohana Psicología? ¿Cómo ordenamos nuestra intervención?

La intervención que realizamos en Ohana Psicología aborda de forma integral todos los aspectos que acompañan al un trastorno de la conducta alimentaria, y en ella destacamos el papel fundamental que juega la confianza y el vínculo terapéutico entre paciente y psicóloga, para poder adentrarnos en lo más profundo de la persona e identificar con ella el factor o factores que pueden haberlo generado y estar manteniéndolo para, finalmente, actuar sobre él (o ellos).

Así mismo, es importante contar con otros profesionales, por lo que Ohana Psicología mantiene una fluida comunicación con expertos de otras disciplinas, del mismo modo implicados en el tratamiento de los trastornos de la conducta alimentaria. De acuerdo con nuestra experiencia, las áreas de conocimiento con las que mantenemos una estrecha y permanente a coordinación son: enfermería, psiquiatría, nutrición y educación.

Nuestro proceso terapéutico puede ajustarse a una intervención individual o grupal:

  • Intervención individual: Se concentra en el desarrollo personalizado de un plan de intervención: Conocer a la persona en todas sus áreas vitales junto con la creación del vínculo entre paciente y psicóloga, engloban unos de los procesos más importantes para la recuperación y mejora de la calidad de vida de la persona. Evaluación e intervención van siempre de conjuntadas en todas las sesiones. La intervención se realiza desde un modelo cognitivo-conductual y sistémico, es decir, se interviene a nivel de pensamiento, emoción y conducta, además de comprender y profundizar en todas las relaciones existentes entre los grupos que forman parte de su vida.
  • Intervención grupal: Se centra en crear un espacio con personas que manifiestan un trastorno de la conducta alimentaria, donde puedan encontrar un apoyo reciproco, un sentimiento de pertenencia, y poder trabajar objetivos encaminados hacia el bienestar psicológico y emocional. La intervención grupal sirve para reforzar y acompañar a la intervención individual.

Y a su vez, el proceso terapéutico en el tratamiento de los TCA también puede establecer en tres fases:

Fase 1

Esta fase destaca por una posible desconfianza hacia la psicóloga. Aunque también, puede aparecer la necesidad de complacernos constantemente. Se pueden producir engaños y mentiras. Por lo que nuestra forma de actuación debe caracterizarse por la CONTENCIÓN, EL APOYO Y LA SEGURIDAD DE LA PACIENTE.

Fase 2

En esta etapa se va consolidando la relación terapéutica y la confianza va aumentando.

Aquí se van asentando las bases del proceso el vínculo terapéutico, lo que desemboca en niveles más altos de MOTIVACIÓN HACIA EL CAMBIO Y LA CONFIANZA.

Fase 3

Aquí comienza a atribuirse significado a los síntomas y al trastorno de la conducta alimentaria que se sufre, como efecto de los procesos trabajados de resignificación de emociones y de pensamientos asociados. Esta es la fase de la  COHERENCIA.

Nuestra intervención se sustenta en la evaluación en profundidad continua, en la que se trabaja de manera exhaustiva con la paciente y su familia. Es indispensable recopilar toda la información posible acerca del trastorno, a fin de intervenir con rigor y eficiencia. Durante la evaluación/intervención se procederá a:

  • Explorar hábitos y dinámicas con la alimentación, tanto a nivel familiar como a nivel individual.
  • Conocer los distintos sistemas (social, laboral, académico, familiar y personal) de la vida de la persona con TCA.
  • Explorar la red de apoyo y ayudar a fortalecerla en caso de necesidad.
  • Evaluar el riesgo vital de la persona que acude a nosotras.
  • Informar sobre el TCA, síntomas y consecuencias a través de un proceso psicoeducativo.
  • Ayudar a la identificación y a la toma de conciencia de las emociones a través de la introspección y de la observación.
  • Dotar de estrategias adaptativas de regulación emocional.
  • Trabajar en la reparación de apegos por medio de la resignificación de los mismos y con la ayuda de nuestro apego terapéutico.
  • Realizar una observación del cuerpo de forma detallada y sin juicios en los casos de bulimia nerviosa, anorexia nerviosa y dificultades relacionadas con la imagen corporal. Siempre que el trastorno no esté en la primera fase.
  • Reconstruir la relación con la comida por medio de la psicoeducación nutricional
  • Creación de nuevos hábitos y dinámicas alimentarias.
  • Fomentar la trasformación del pensamiento disfuncional hacia un pensamiento que genere bienestar mental, por medio de la reestructuración cognitiva.
  • Aprender conductas alternativas a las autolesiones para gestionar el malestar intenso y el sufrimiento.
  • Aprender nuevas formas de comunicación a través de la expresión de los sentimientos y las emociones.
  • En Ohana trabajamos desde una fluida comunicación con los distintos profesionales implicados en el tratamiento de los trastornos de la conducta alimentaria. Las distintas áreas entre las que estamos en continua coordinación son: enfermería, psiquiatría, nutrición y educación.

Conducta alimentaria Anorexía nerviosa

Se caracteriza principalmente por la reducción de la ingesta necesaria para que el cuerpo esté nutrido y tenga energía. Esto se produce porque lo que subyace a esta conducta es un miedo intenso a engordar, que provoca pensamientos obsesivos con no ganar peso, distorsión corporal, y autoevaluación y autoconcepto negativo. Esto se instaura de manera rígida en el interior de la persona y, por tanto, la percepción de gravedad no se reconoce.

Tres personas se arrodillan sobre alfombras de oración junto a pequeñas ofrendas en una habitación sencilla y luminosa.

Se aprecian dos tipos:

  • Tipo restrictivo: se caracteriza por alteraciones conductuales encaminadas a la restricción del alimento. Encontramos conductas relacionadas con el ejercicio extremo, uso de dietas restrictivas y ayuno. No hay vómitos, ni uso de laxantes.


  • Tipo atracones/purgas: se caracteriza por episodios recurrentes de atracones que se compensan con vómitos y el uso de laxantes y diuréticos.



Puede cursar junto a otros trastornos (comorbilidad), por ejemplo: Ansiedad; Depresión; Trastorno Bipolar; Trastorno obsesivo compulsivo; Adicción a sustancias.

Síntomas para poder detectar este trastorno del grupo TCA:

¿Cómo se comporta?

Restricción de la ingesta alimenticia

Ejercicio de manera obsesiva e intensa

Vómitos después de cada comida

Uso de laxantes y diuréticos.

Comportamientos extraños antes, durante y después de cada comida

Autolesiones

¿Qué se piensa y qué se siente?

“No soy suficiente para ser querida”

“Si engordo no me van a aceptar”

Miedo al rechazo

Culpa por ingerir alimentos calóricos o por comer más de lo que “deberían”

Miedo a no ser capaces de controlarse y como consecuencia engordar

Vergüenza al comer delante de otras personas

Ansiedad

Inestabilidad emocional

Estado de ánimo bajo

¿Cómo se relaciona?

Aislamiento o reducción de las interacciones sociales

Miedo en las relaciones íntimas y/o sexuales

Se comunican de forma pasiva con sus iguales

Miedo al rechazo

¿Qué cambios físicos aparecen?

Perdida significativa de peso

Bello (lanugo) por todo el cuerpo

Amenorrea

Problemas de estreñimiento

Caída del cabello

Déficit nutricional


Conducta alimentaria Bulimia nerviosa

Se caracteriza por episodios recurrentes de atracones seguido de vómitos, uso de laxantes y ejercicio extremo para compensar los atracones. Los atracones se acompañan de una sensación de falta de control y un sentimiento de culpa han de ser compensados con conductas purgativas o no purgativas. Las personas que presentan bulimia suelen esconder sus síntomas debido a la vergüenza que sienten al experimentarlo, por lo que los atracones suelen realizarse a escondidas o lo más discretamente posible. Hay una preocupación por la imagen corporal, al igual que sucede en la anorexia nerviosa.

Una persona arrodillada junto a una pared intenta alcanzar un pequeño derrame en el suelo de una habitación sencilla.

Se dan dos modos o tipos:

  • Tipo purgante: se caracteriza porque de manera regular se autoinducen el vómito o hace mal uso de laxantes, enemas, diuréticos y/u otros purgantes.


  • Tipo no purgante: se caracteriza por compensar los atracones a través de temporadas de ayuno o ejercicio excesivo.



Puede cursar junto a otros trastornos (comorbilidad), por ejemplo: Depresión; Ansiedad; Bipolaridad; Consumo de sustancias; Trastorno límite de la personalidad.

Síntomas para poder detectar este trastorno del grupo TCA:

¿Cómo se comporta?

Atracones y/o sobreingestas

Ejercicio excesivo compensatorio

Uso de laxantes, enemas o diuréticos

Inducción de vómitos después de las comidas

Ayunos o semiayunos

Comer a escondidas

Intencionalidad de tener el control, pero no lo consiguen

¿Qué se piensa y qué se siente?

Sentimientos de vergüenza

Sentimientos de culpa

Inestabilidad emocional

Ansiedad ante eventos sociales que impliquen comer

Preocupación por el peso y la figura

¿Cómo se relaciona?

Miedo al rechazo

Aislamiento o retraimiento

Miedo/ansiedad ante las relaciones íntimas y/o sexuales

¿Qué cambios físicos aparecen?

Fluctuaciones de peso

Pérdida de piezas dentales

Desgarramientos del esófago

Inflamación de la garganta

Dificultad para tragar

Espasmos estomacales

Problemas digestivos y gastrointestinales


Transtorno de atracones

Persona comiendo una porción de pizza mientras sostiene una caja de pizza.

Se caracteriza por episodios recurrentes de atracones que no tiene por qué ir seguido de conductas compensatorias. La conducta compensatoria no se produce con el fin de adelgazar, sino porque hay un malestar emocional. Sensación de pérdida de control. La mayoría de las personas que padecen este trastorno pueden acabar desarrollando obesidad o problemas de sobrepeso que afectan a la salud.


Habitualmente los atracones se producen con la intención de regulación emocional o por estar en un proceso estricto de dieta. El mantenimiento de los episodios de atracón puede dar lugar a una autoevaluación negativa y disforia del propio cuerpo.

Tres son los trastornos que con mayor frecuencia suelen darse asociadamente (comorbilidad): Depresión; Ansiedad; Trastorno bipolar

Síntomas para poder detectar este trastorno del grupo TCA:

¿Cómo se comporta?

La ingesta se produce de forma más rápida a la habitual

Se ingieren grandes cantidades de comida

Los atracones se mantienen ocultos

Pérdida de control

Forma disfuncional de gestión emocional

Dietas sin éxito

¿Qué se piensa y qué se siente?

Sensación de que la ingesta se produce de manera automática

Vergüenza y culpabilidad

Soledad y aburrimiento

¿Cómo se relaciona?

Problemas en las relaciones interpersonales

Posible aislamiento

¿Qué cambios físicos aparecen?

Aumento de peso

Problemas digestivos

Cansancio


Dificultades relacionadas con la imagen corporal

Se caracteriza por episodios recurrentes de atracones seguido de vómitos, uso de laxantes y ejercicio extremo para compensar los atracones. Los atracones se acompañan de una sensación de falta de control y un sentimiento de culpa han de ser compensados con conductas purgativas o no purgativas. Las personas que presentan bulimia suelen esconder sus síntomas debido a la vergüenza que sienten al experimentarlo, por lo que los atracones suelen realizarse a escondidas o lo más discretamente posible. Hay una preocupación por la imagen corporal, al igual que sucede en la anorexia nerviosa.

Una persona de pie junto a un espejo de cuerpo entero muestra el reflejo de una figura corporal de mayor tamaño.

Se caracteriza por un estado de insatisfacción, preocupación y malestar relacionado con la imagen física. Ya que, se produce una evaluación negativa constante de la imagen corporal por parte de la persona y de la sociedad (búsqueda de la belleza y el atractivo a través de la delgadez).


Se encuentra directamente relacionado con la dificultad de tener una adecuada y sana autoestima. Una insatisfacción corporal persistente puede convertirse en un precursor de un trastorno de la conducta alimentaria.

Los trastornos con los que simultáneamente puede aparecer (comorbilidad), son los siguientes: Anorexia Nerviosa; Bulimia Nerviosa; Trastorno de atracones; Ansiedad social.

Síntomas para poder detectar este trastorno del grupo TCA:

¿Cómo se comporta?

No son capaces de mirarse al espejo

No son capaces de ponerse ropa que enseñe brazos, piernas y tripa

Pueden tener episodios de sobreingesta o de restricción

Dietas

¿Qué se piensa y qué se siente?

“Me doy asco”

Lenguaje negativo y crítico hacia su cuerpo

Autoestima baja

Insatisfacción constante

¿Cómo se relaciona?

Deterioro en las relaciones interpersonales

Dificultades en las relaciones íntimas y/o sexuales

¿Qué cambios físicos aparecen?

No hay cambios aparentes

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